Música

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11 de septiembre de 2012 • 09:59

Junsu Xia desató la euforia en el Teatro Caupolicán

Junsu Xia, la mega estrellad del K-Pop, se presentó en Teatro Caupolicán
Foto: Edgard Cross-Buchanan / Terra

Cintillos con forma de “orejitas”, globos, letras, carteles y barras fluorescentes adornaban el panorama compuesto anoche por tres mil jóvenes almas que inundaron de gritos el Teatro Caupolicán para el concierto del cantante coreano, Junsu.

La euforia desatada, que llegó a alcanzar niveles “ensordecedores”,  responde a un fenómeno recogido este año por los medios, pero que ya tiene siete u ocho años de vida, como apunta una asistente al espectáculo. Se trata del culto a la cultura pop coreana que muchos adolescentes chilenos han adoptado  como un estilo de vida y blanco de su idolatría.

La televisión abierta ha hecho eco de la “moda” transmitiendo teleseries juveniles de dicho país y haciendo concursos de “dobles” de las bandas de “K-Pop”, como se le llama al género musical cultivado por estas estrellas orientales. Y es que todo eso tiene un poco que ver entre sí porque, según cuentan las fanáticas, se estila en Corea fabricar “ídolos” juveniles que canten, bailen y actúen; todo en uno.

Junsu es justamente uno de esos ejemplos, aunque con un énfasis mayor en su faceta musical (su carrera como actor ha estado ligada a la representación de obras en las que le ha tocado cantar). Ya había visitado Chile junto al grupo JYJ, banda que -a su vez- proviene de una de las agrupaciones más importantes del Kpop llamada TVXQ y volvió al país para presentar su proyecto en solitario. A Santiago llegó acompañado de su staff y familia; incluso su propia madre estuvo en palco observándolo mientras miles de jovencitas le sacaban fotos y le gritaban “¡suegra!”.

Una pantalla gigante widescreen, que hacía ver el escenario del recinto de San Diego más grande de lo habitual, acompañó el show de cerca de dos horas con visuales del cantante y videoclips, mientras que una escalera y una amplia plataforma permitían lucir las rítmicas coreografías de Junsu  y su cuerpo mixto de ocho bailarines (el show prescindió de una banda en vivo).

Con un estilo pop y dance en su máxima expresión, la sonoridad y look del espectáculo mostraron claras influencias de nombres tan clásicos como Michael Jackson y algunos más contemporáneos como Justin Timberlake, Lady Gaga o Usher.  La fuerte presencia de sonidos R&B caracterizan a este estilo y lo distinguen del “J Pop” (proveniente de Japón) que explota más el concepto “visual”, andrógeno y dramático.

A la usanza de las clásicas “boy bands” norteamericanas o ídolos de la canción romántica, Junsu (25) supo manejar a la perfección la emoción juvenil de su público permitiéndose largos espacios de interacción con las fans (ayudado por un traductor) y ofreciendo momentos propicios al griterío desatado como la posibilidad de cumplir “deseos” a la audiencia que no encontró nada más “chileno” que solicitarle el baile de “la colita”.

Confites, fuego, humo, cinco cambios de vestuario y un cansador interludio con los bailarines que hizo danzar a todos al unísono la misma coreografía, fueron también elementos que complementaron la parafernalia de un espectáculo atractivo visualmente y de una energía inagotable; ideal para el público sub 17 que llegó a la cita.

Terra